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martes, marzo 26, 2013

Dios es redondo y el Chepo es cuadrado



Hoy la #SelecciónMexicana demostró que es el gigante de la CONCACAF. Quienes vieron el juego de México vs Estados Unidos pudieron ser testigos de un juego en el que México parecía eso: un gigante torpe, lento, predecible.

Estados Unidos regaló la media cancha, le entregó el balón a México y la Selección hizo lo que les pidió el Chepo. Tocó el balón lento, de un lado a otro, construyó cada jugada con la paciencia del relojero. Estados Unidos agradeció ese futbol artesanal y resolvió atrás un juego en el que no se le exigió demasiado.

México jugó al futbol como lo hacen los adultos. Se olvidó por completo de que es un juego, una actividad lúdica y se puso a trabajar en la cancha, a sufrir en la cancha.

Este México me recordó mucho al Toluca del Apertura 2010, en el que el futbol era un ejercicio de repetición similar al de un niño “macheteando” las tablas de multiplicar.

En el juego del Chepo no hay espacio para la improvisación. La creatividad es un lujo que no se puede dar ese obrero del balón. Estudioso como pocos y trabajador incansable, José Manuel de la Torre dirige un equipo disciplinado que rehúye a la picardía, y deja sin alma al futbol de los mexicanos. Sin esa razonable dosis de libertad para la creación en la cancha, es un desperdicio alinear a Giovani y a Guardado.

El futbol es una actividad que se renueva en cada jugada, nos cautiva y nos mantiene con el alma en vilo porque, con el silbatazo inicial inicia la incertidumbre, no sabemos qué va a pasar. Chepo rompe la magia y la ilusión. No es su culpa, es una cuestión de geometría básica. En el mundo del futbol, según Villoro, Dios es redondo y, tristemente para México, el Chepo es cuadrado.

lunes, abril 09, 2007

También, pareció facil


La cuestión es que Toluca nunca apareció en la cancha del José Amalfitani. La máquina que había borrado de la cancha a Boca una semana antes no apareció jamás. Por el contrario, sobre el césped vimos a unos diablos medrosos, con el freno puesto, sin sangre.

La especulación no se puede dar en términos de cansancio por carga excesiva de trabajo, ni por peso del partido. Lo que vimos en la cancha de Vélez dista mucho de cualquier justificación y lo resumió muy bien el técnico rojo, quien quería ganar más que nadie este encuentro; “es imposible, cuando se sale a jugar sin el cuchillo entre los dientes”. Es un hecho que eso fue lo que sucedió.

Ante Boca no se podía jugar a especular, a esperar a ver qué pasaba. Al minuto 15 un centro de Riquelme fue rematado de manera acertada por Jonathan Maidana ante la complicidad de la defensa choricera. El acabose se dio al minuto 23, cuando Palermo remató sólo ante el arco de Cristante, pero el disparo salió chorreado hacia la línea de meta. En México, ese balón se da automáticamente por perdido. Quizás pase igual en Argentina, pero en el marco de una Copa Libertadores queda claro que no sucede así. Palermo, al darse cuenta que el balón aún no salía, hizo por él, logrando el centro asesino que Riquelme sólo tuvo que empujar para establecer el segundo en la frente del Diablo.

Lo demás fue lo de menos. Toluca haciendo tímidos esfuerzos, Boca cazando a su presea herida de muerte. Gallego optando por reír ante la inoperancia de un cuadro rojo que esa funesta noche parecía no tener corazón ni vergüenza.

Una derrota visitando al Boca podría estar en el presupuesto de cualquier equipo contendiente por la Libertadores, lo que duele es que no haya sido en un partidazo, que no se haya vendido cara, que no haya sido dejando la piel en la cancha.

Ahora sólo queda ganar la calificación en la casa del Bolivar. Mostrar que se tiene corazón arrebatando una victoria que pertenece al Toluca por derecho. En Bolivia esta el orgullo, ahí habrá de ir el diablo a recuperarlo.

jueves, marzo 22, 2007

Semana perfecta


Toluca terminó el sábado, en Veracruz, una semana perfecta. Enfrentó tres encuentros; uno en casa, dos fuera. No recibió gol y logró marcar cinco. Los dos enfrentamientos fuera del Nemesio Díez eran de liga, el que se jugó en casa, de Libertadores.

Para vencer a Tigres bastaron los primeros seis minutos, que resultaron muy afortunados. Ante Boca, Toluca fue sencillamente superior de inicio a fin. Así, dejo ir la oportunidad de golear a un ‘grande’ internacional. En Veracruz el juego fue sin duda el más trabado; ninguno quería perder, pero ninguno hizo mucho por ganar.

Gallego viajó a la guarida del Tiburón con la intención de descansar a varios jugadores, guardarlos para Boca; el mago Vicente Sánchez entre ellos. Los planes no resultaron como se habían presupuestado y hubo que echar mano de lo mejor del repertorio. El resultado llegó con una jugada de riñones del Amaury, que tuvo la semana de su vida.

Hoy Toluca puede estar un poco más tranquilo, aún está vivo en ambos torneos, pero sólo eso. Con esta semana no podemos echar las campanas al vuelo, es apenas un primer paso. La enseñanza suprema que debemos atender es que en una semana, para bien o para mal, puede cambiar todo.

viernes, marzo 09, 2007

Pretendiendo optimismo

En estos días aciagos en que la victoria no llega, y la pelota parece estrellarse una y otra vez en un blindado cristal que tiene como marco siempre la portería contraria; me ha dado por recordar una reiterada declaración del maestro Enrique Meza, quizá en 1999, cuando el Toluca era una máquina de hacer goles y la duda de cada semana era por cuántos iba a ganar Toluca, en casa o fuera de ella. El profe solía decir, en aquellas épocas de bonanza, que los jugadores debían estar más atentos que nunca, ya que al tener sólo resultados positivos, estadísticamente, la derrota estaba más cerca.

La esperanza es lo último que muere. Hoy me aferro a esa declaración para afirmar que, estadísticamente, la victoria está muy, muy cerca. Así quiero suponerlo, pues hace ya tres meses que Toluca no gana en territorio nacional.

Al mal tiempo, buena cara. Y si queremos ser optimistas, podríamos pensar que las condiciones están dadas; este sábado a las 7 en el “Volcán” los Diablos enfrentan a los Tigres; un rival con doble filo. Por un lado podemos pensar que los siete goles recibidos en septiembre pasado aún pesan en su memoria. Cubero y Gaitán no estarán presentes en este compromiso. Sin embargo, el lado peligroso de estás cuestiones es que Tigres salga más motivado que de costumbre, queriendo resarcir ante su público aquella vergonzosa derrota.

Parece que veremos otro buen partido, en un buen marco y con un buen arbitraje. La Comisión ha designado a la tripleta de lujo para este partido; Armando Archundia, auxiliado por Isabel Tovar y Héctor Delgadillo.

En Monterrey el “Loquito” García ha declarado que ganarle al Toluca sería un hecho que daría prestigio a Tigres, eso habla de que los felinos pudieran estar más motivados que de costumbre. El “Kikín” será un factor a cuidar por la defensa escarlata que ya podrá contar con Hassan, y el “Tolo” ha anunciado que saldrá con su mejor cuadro y con sus mejores relevos para este encuentro, en el que no aspira a otra cosa que no sea, por fin, ganar.

Y si queremos seguir con el optimismo, la Copa Libertadores nos trajo una nueva buena noticia; ayer, martes 8 de marzo, el Cienciano tundió 5 goles a 1 al Bolívar, con lo que el grupo 7 se puso al rojo vivo, ya que si bien este resultado manda al Toluca al último lugar de grupo, esto es solo por diferencia de goles, ya que lo deja a un solo punto de distancia de Boca Juniors y Bolívar, que tiene cuatro puntos, mientras que Cienciano, con este triunfo, empató a Toluca, que tiene tres puntos, pero por la diferencia de goles se puso arriba, ya que alcanzó el más dos, mientras que Toluca se quedó con cero.

¿Podrían ponerse más interesantes los juegos contra Boca? No lo creo; el que saque mejores dividendos de estos compromisos en la Bombonera, primero en Toluca y luego en Buenos Aires, será líder de grupo, y habrá dado un paso, quizá definitivo, hacia la calificación.